Comparar cafeteras por precio o por marca sin tener clara antes la categoría lleva a comparaciones que no tienen mucho sentido: una cafetera de cápsulas, una de goteo y una superautomática de grano resuelven necesidades de café distintas, no son versiones mejores o peores de lo mismo.
Las cafeteras de cápsulas ganan en rapidez y comodidad: café listo en menos de un minuto, sin molienda ni posos que limpiar. Como detalla la guía de cafeteras de este sitio, a cambio el coste por taza es más alto a largo plazo que con café en grano o molido, y además quedas ligado al sistema de cápsulas compatible de esa marca concreta, algo a tener en cuenta si sueles comparar precios entre supermercados.
Las cafeteras de goteo son la opción más económica de comprar y de mantener, y las más prácticas si sueles preparar varias tazas a la vez para casa o para llevar. El resultado es un café más suave, sin la crema característica del espresso, así que si buscas específicamente esa textura, esta categoría no es la que la va a dar por mucho que suba de precio el modelo.
Las cafeteras espresso, manuales o superautomáticas, son la opción para quien parte de café en grano y quiere más control (o más automatización) sobre el resultado. La manual exige aprender a dosificar y prensar, pero cuesta menos que una superautomática equivalente; la superautomática con molinillo integrado automatiza todo el proceso a cambio de un precio y un mantenimiento mayores, sobre todo por la descalcificación periódica del circuito.
La pregunta que de verdad ahorra dinero antes de comprar no es qué cafetera es mejor en abstracto, sino qué tipo de café tomas la mayoría de las veces: si la respuesta es café solo rápido entre semana, una de cápsulas o de goteo cumple de sobra sin pagar de más por funciones de espresso que no se van a aprovechar.
